El rediseño web en Valencia no consiste únicamente en cambiar colores, sustituir fotografías o instalar una plantilla más reciente. Consiste en revisar qué funciona, detectar qué está frenando a la empresa y construir una página que vuelva a representar el nivel real del negocio.
Quizá tu empresa ha crecido, pero la web continúa hablando de una versión antigua de vosotros. Puede que reciba visitas, pero no contactos. O que tenga páginas posicionadas en Google que no quieres perder durante la renovación.
En 14soles® rediseñamos páginas web desde Torrent para empresas de Valencia que necesitan mejorar su imagen, velocidad, estructura, posicionamiento y capacidad de captación. Primero auditamos lo que ya existe. Después conservamos lo que aporta valor, corregimos lo que limita el proyecto y planificamos la migración para reducir riesgos.
Muchas empresas llegan a 14soles con una sensación difícil de explicar: su página funciona, pero ya no se sienten representadas por ella.
La web puede seguir online, recibir alguna visita e incluso aparecer en Google. Sin embargo, la imagen, los servicios y el mensaje pertenecen a una etapa anterior del negocio. El equipo ha crecido, la propuesta ha mejorado y los clientes son diferentes, pero la página continúa contando la historia de hace cinco años.
Ese desfase afecta a la percepción. Cuando una persona compara varias empresas, no conoce todo el trabajo que existe detrás de cada una. Solo puede valorar lo que ve, lo que entiende y la confianza que recibe durante los primeros segundos.
Un rediseño profesional permite cerrar la distancia entre la calidad real de la empresa y la imagen que proyecta en internet.
No existe una fecha de caducidad universal para una web. Algunas envejecen porque la tecnología ha quedado limitada. Otras porque la empresa ha cambiado. Y muchas porque se diseñaron sin una estrategia clara desde el principio.
El logotipo, los colores, las fotografías o el tono pueden pertenecer a una etapa anterior. Si la empresa transmite profesionalidad durante una reunión, pero su página parece improvisada o desactualizada, existe una contradicción que puede reducir la confianza.
Una web puede contener mucha información y, aun así, no responder con claridad a las preguntas más importantes: qué hacemos, para quién trabajamos, qué nos diferencia y cómo puede contactarnos una persona.
Cuando todo aparece dentro de una única página o los servicios se presentan sin jerarquía, el usuario tiene que hacer un esfuerzo innecesario para comprender el negocio.
El tráfico no siempre es el problema. Puede que las personas lleguen hasta la web, pero no encuentren una propuesta clara, una prueba de confianza o una llamada a la acción visible.
En estos casos revisamos el recorrido completo: página de entrada, contenido, navegación, formularios, teléfonos, WhatsApp, testimonios, proyectos y pasos necesarios para contactar.
Textos pequeños, botones difíciles de pulsar, menús confusos, imágenes que se salen de la pantalla o formularios demasiado largos son señales evidentes de que la web necesita una revisión.
No basta con que la página “se vea” desde un teléfono. Debe poder utilizarse sin esfuerzo.
Las imágenes pesadas, los constructores saturados, los plugins innecesarios y los scripts externos pueden perjudicar la experiencia. Durante el rediseño revisamos qué recursos necesita realmente la página y qué elementos pueden simplificarse.
Si modificar un texto, publicar un proyecto o cambiar una fotografía requiere contactar siempre con el proveedor anterior, la web se convierte en una limitación.
En 14soles trabajamos para que el cliente conserve el control y pueda gestionar las tareas habituales mediante un sistema comprensible.
Una arquitectura desordenada, varias páginas que compiten por la misma búsqueda, contenidos duplicados o URLs poco claras pueden dificultar el posicionamiento.
El rediseño nos permite reorganizar la información sin borrar indiscriminadamente todo lo que ya existe.
No se trata de copiar lo que hacen los demás. Se trata de entender qué expectativas está generando el sector y construir una presencia que permita diferenciarnos.
Si un cliente visita tres webs antes de contactar, la claridad, la confianza y la facilidad de uso pueden determinar qué empresa recibe la consulta.
Rediseñar no es maquillar una estructura antigua. Si el problema se encuentra en el mensaje, la navegación o la tecnología, cambiar la tipografía no será suficiente.
Nuestro trabajo comienza entendiendo por qué la página actual ha dejado de funcionar y qué debe conseguir la nueva versión.
Estudiamos qué ofrece la empresa, qué servicios tienen prioridad, quién es su cliente y qué acción queremos que realice. Esto determina la estructura, los contenidos y las llamadas a la acción.
Puede que algunos servicios necesiten una página propia. Quizá varias secciones deban fusionarse o existan contenidos que ya no aportan nada.
La arquitectura debe ayudar tanto a las personas como a los buscadores a comprender la empresa.
Trabajamos tipografías, colores, fotografías, iconos, espacios, componentes y jerarquía para construir una presencia coherente con la marca actual.
No aplicamos una estética de moda de forma automática. Buscamos que el resultado represente al negocio y siga siendo reconocible.
Conservamos la información que sigue siendo útil, pero revisamos la manera de contarla. Eliminamos frases vacías, ordenamos los argumentos y respondemos a las dudas reales del cliente.
Analizamos el gestor de contenidos, alojamiento, plugins, formularios, integraciones, seguridad, rendimiento y facilidad de mantenimiento.
Cuando resulta conveniente, migramos la web a WordPress o reconstruimos la instalación existente sobre una base más limpia y manejable.
Configuramos los eventos necesarios para conocer qué ocurre después de publicar: formularios enviados, clics en teléfono, WhatsApp, reservas, compras u otras acciones relevantes.
Sin medición, solo podemos opinar sobre si la nueva web parece mejor. Con datos, podemos comprobar cómo se utiliza y seguir optimizándola.
No todos los proyectos requieren la misma intervención. Antes de presupuestar, revisamos el estado de la web y elegimos entre tres caminos.
Es una opción adecuada cuando el dominio, la plataforma, las URLs y buena parte del contenido siguen siendo aprovechables. Renovamos el diseño, reorganizamos secciones y mejoramos la experiencia sin reconstruirlo todo.
Cuando la instalación está saturada, la arquitectura es difícil de corregir o la tecnología limita el crecimiento, puede resultar más eficiente desarrollar una nueva versión y sustituir la anterior de forma controlada.
El dominio puede mantenerse, pero debemos planificar qué ocurre con cada URL, contenido y enlace.
Algunas empresas no necesitan una transformación completa. Podemos empezar por la portada, las páginas de servicios o la experiencia móvil y continuar después con otras áreas.
Esta opción permite repartir la inversión, aunque exige mantener una dirección visual y estratégica común.
| Situación | Intervención recomendada | Objetivo |
|---|---|---|
| La base técnica es correcta, pero la imagen está anticuada | Rediseño visual y de contenidos | Actualizar la marca y mejorar la conversión |
| La estructura y la instalación presentan muchas limitaciones | Reconstrucción sobre el mismo dominio | Crear una base limpia y escalable |
| Solo fallan algunas páginas estratégicas | Optimización progresiva | Corregir los principales puntos de fuga |
| La empresa ha cambiado completamente de servicios o mercado | Nueva arquitectura y propuesta | Representar la nueva realidad del negocio |
Una página con años de recorrido puede contener activos valiosos: URLs posicionadas, enlaces externos, textos útiles, fotografías, casos, reseñas y búsquedas que ya generan visitas.
No empezamos borrando. Primero inventariamos.
| Normalmente conservamos | Normalmente revisamos o eliminamos |
|---|---|
| URLs con tráfico, enlaces o posicionamiento | Páginas duplicadas o sin utilidad |
| Contenidos que responden a búsquedas relevantes | Textos genéricos que no explican nada |
| Casos, testimonios y pruebas reales | Proyectos antiguos que ya no representan a la empresa |
| El dominio y la autoridad acumulada | Plugins, scripts y recursos innecesarios |
| Datos de analítica y Search Console | Etiquetas, categorías y archivos sin estrategia |
| Elementos reconocibles de la identidad | Decisiones visuales que han quedado desactualizadas |
| Funcionalidades que el equipo utiliza | Formularios o integraciones que ya no funcionan |
La decisión no depende de si algo es antiguo. Depende de si continúa ayudando al usuario, al negocio o al posicionamiento.
Una de las mayores preocupaciones al renovar una web es perder la visibilidad acumulada. Es una preocupación razonable.
El riesgo aumenta cuando se cambia la estructura sin estudiar las páginas existentes, se eliminan URLs posicionadas o se publica la nueva versión sin preparar equivalencias.
No prometemos que una migración nunca producirá movimientos. Google necesita volver a rastrear e interpretar los cambios. Nuestro trabajo consiste en reducir riesgos, conservar las señales útiles y detectar rápidamente cualquier incidencia.
Recopilamos las direcciones actuales mediante herramientas de rastreo, sitemap, Search Console, analítica y revisión manual.
Así sabemos qué páginas existen realmente, aunque no aparezcan en el menú.
Identificamos qué URLs reciben clics, generan impresiones, aparecen para búsquedas relevantes o reciben enlaces desde otros sitios.
Una página visualmente discreta puede tener un valor SEO importante. No debemos eliminarla sin conocer sus datos.
Cada URL antigua debe tener una decisión:
Cuando cambia la dirección, definimos cuál es el destino más relacionado. No enviamos todas las páginas antiguas hacia la portada.
Configuramos redirecciones 301 cuando una página se traslada de forma definitiva. Estas permiten que usuarios y buscadores encuentren el nuevo contenido.
Después comprobamos que no existan cadenas innecesarias, bucles o destinos incorrectos.
El nuevo diseño no debe borrar títulos, descripciones o jerarquías relevantes. Revisamos cada página estratégica para mantener o mejorar su enfoque.
Actualizamos menús, botones, textos y contenidos para que apunten directamente a las nuevas URLs. Una redirección no sustituye una arquitectura interna bien construida.
Comprobamos las etiquetas canónicas, generamos el sitemap actualizado y revisamos que la nueva web no mantenga bloqueos utilizados durante el desarrollo.
Tras la publicación monitorizamos indexación, errores 404, redirecciones, rendimiento, búsquedas y páginas de entrada.
El rediseño no termina cuando vemos la nueva portada. Termina cuando comprobamos que el sistema completo funciona.
La auditoría de URLs es una de las fases menos visibles y más importantes del rediseño.
El usuario solo verá una web nueva. Nosotros debemos conocer qué ocurre detrás: qué dirección recibe tráfico, qué página tiene enlaces, qué contenido se fusionará y qué recurso ha quedado obsoleto.
Preparamos una tabla de control con la URL antigua, su estado, el destino nuevo y la acción correspondiente. Esta tabla permite comprobar la migración antes y después del lanzamiento.
| URL antigua | Valor detectado | Decisión | Destino |
|---|---|---|---|
| /servicio-antiguo/ | Tráfico y búsquedas relevantes | Mejorar y conservar | Misma URL |
| /servicios-empresa/ | Contenido duplicado | Fusionar | /servicios/ |
| /producto-anterior/ | Producto retirado | Redirigir a categoría relacionada | /categoria/ |
| /pagina-sin-valor/ | Sin tráfico, enlaces ni alternativa | Eliminar de forma controlada | Sin sustitución |
Esta tabla es un ejemplo. Cada proyecto requiere decisiones basadas en sus propios datos.
No presentamos una plantilla y preguntamos si te gusta. Antes necesitamos entender el negocio, el problema y el punto de partida.
Hablamos contigo para conocer por qué quieres renovar la página, qué ha cambiado en la empresa y qué resultados esperas.
También revisamos qué aspectos de la web actual generan más frustración para el equipo y para los clientes.
Analizamos diseño, contenido, arquitectura, SEO, rendimiento, experiencia móvil, formularios, integraciones y sistema de gestión.
No todo lo que parece un problema visual se resuelve con diseño. A veces el origen está en la estructura, el contenido o la tecnología.
Organizamos los servicios, prioridades, páginas y recorridos de usuario. Esta fase determina qué conservar, qué reescribir y qué desarrollar.
Diseñamos la nueva identidad digital mediante referencias, tipografía, color, imágenes, componentes y ejemplos de aplicación.
Buscamos una evolución reconocible, no un cambio gratuito que desconecte a la empresa de su historia.
Construimos la web en un entorno de pruebas independiente. Así podemos trabajar sin afectar a la página que continúa recibiendo visitas.
Durante esta fase implementamos diseño, contenidos, formularios, integraciones y configuración técnica.
Completamos el mapa de URLs, redirecciones, metadatos, sitemap, analítica y controles de lanzamiento.
También realizamos una copia de seguridad de la web anterior antes de sustituirla.
Publicamos la nueva versión, comprobamos formularios, navegación, redirecciones, analítica e indexación.
Durante las semanas posteriores revisamos las señales principales para detectar errores y corregir desviaciones.
Un rediseño bien planteado no persigue únicamente una apariencia más moderna. Debe mejorar la relación entre la página, la empresa y sus clientes.
La web vuelve a representar la calidad, personalidad y posicionamiento actual de la marca.
La arquitectura y los contenidos permiten que cada usuario encuentre la información adecuada sin recorrer páginas innecesarias.
Menús, botones, textos, imágenes y formularios se adaptan al uso real desde teléfonos y tabletas.
Reducimos recursos innecesarios, optimizamos imágenes y revisamos los elementos que afectan al rendimiento.
Durante las pruebas analizamos carga, capacidad de respuesta y estabilidad visual mediante métricas como LCP, INP y CLS.
Revisamos las llamadas a la acción, formularios y elementos de confianza para reducir dudas y facilitar el siguiente paso.
Eliminamos solapamientos, mejoramos la arquitectura y conectamos contenidos mediante enlaces internos relevantes.
Entregamos una solución que el equipo puede actualizar para publicar servicios, proyectos, noticias o productos sin depender permanentemente de nosotros.
| Antes del rediseño | Después del rediseño |
|---|---|
| Mensaje genérico o desactualizado | Propuesta clara y adaptada a la empresa actual |
| Servicios agrupados sin jerarquía | Arquitectura organizada por necesidades y búsquedas |
| Diseño inconsistente | Sistema visual coherente |
| Navegación móvil incómoda | Experiencia responsive revisada |
| Imágenes y recursos pesados | Contenido visual optimizado |
| Formularios poco visibles | Llamadas a la acción integradas en el recorrido |
| URLs sin estrategia | Mapa de URLs y redirecciones controlado |
| Difícil de actualizar | Gestión más sencilla y formación |
| Sin medición de contactos | Eventos y conversiones configurados |
Nuestro portfolio incluye proyectos para clínicas, empresas industriales, restaurantes, profesionales, marcas, centros de formación y tiendas online de Valencia.
Cada proyecto parte de una necesidad diferente. Algunas empresas requieren una presencia completamente nueva. Otras necesitan reorganizar una web existente, actualizar su imagen o sustituir una estructura que ya no les permite crecer.
Ver proyectos de páginas web desarrollados por 14soles
El precio depende del punto de partida. No cuesta lo mismo actualizar la identidad de una web corporativa de cinco páginas que reconstruir un ecommerce, migrar cientos de URLs o integrar sistemas internos.
En 14soles preferimos revisar la página antes de dar una cifra. Así podemos distinguir qué merece conservarse, qué trabajo técnico requiere la migración y qué funcionalidades deben desarrollarse.
Una vez revisado el proyecto, presentamos un alcance claro con fases, entregables, responsabilidades y precio. No añadimos funcionalidades innecesarias para aumentar el presupuesto.
También puedes consultar nuestra guía sobre cuánto cuesta una página web en Valencia.
Un rediseño corporativo puede necesitar aproximadamente entre tres y seis semanas, dependiendo del contenido, las validaciones y la complejidad de la migración.
Los proyectos con ecommerce, varios idiomas, muchas URLs o integraciones pueden requerir más tiempo. El plazo definitivo se establece después de la auditoría.
La rapidez no depende únicamente de programar. También necesitamos recopilar materiales, validar la arquitectura, aprobar el diseño y comprobar cada redirección.
En 14soles trabajamos de forma ágil, pero no publicamos una migración importante sin revisar los elementos que pueden afectar al negocio.
La publicación se planifica para reducir interrupciones y facilitar las comprobaciones.
Somos diseñadores, desarrolladores y especialistas en marketing digital. Pero nuestra diferencia no se encuentra únicamente en sumar disciplinas.
La diferencia está en conseguir que todas trabajen juntas.
Escuchamos qué quiere transmitir la empresa y convertimos esa idea en una dirección visual coherente. No aplicamos la misma estética a todos los sectores.
Construimos una base responsive, autogestionable y preparada para incorporar nuevos contenidos o funcionalidades.
Revisamos las URLs, contenidos y señales existentes antes de cambiar la estructura. No dejamos el SEO para después de publicar.
Durante el proyecto hablas con personas que conocen el trabajo. Puedes revisar decisiones, plantear dudas y saber en qué fase nos encontramos.
Centralizamos tareas, materiales, revisiones y próximos pasos para que la información no quede repartida entre correos y mensajes.
Recibes accesos y formación para gestionar las tareas habituales. La web pertenece a tu empresa y debe seguir siendo útil cuando termine nuestro trabajo.
Puedes conocer mejor a Óscar Ferris, diseñador web y consultor SEO detrás de 14soles.
Si tu empresa ya tiene una web, no asumiremos que debemos eliminarla. Primero analizaremos qué valor conserva.
Cuando la base pueda aprovecharse, plantearemos un rediseño. Cuando las limitaciones técnicas o estratégicas hagan inviable mantenerla, explicaremos por qué tendría más sentido desarrollar una nueva versión.
Si todavía no tienes página, consulta nuestro servicio de diseño de páginas web en Valencia.
Si necesitas una solución completamente personalizada, conoce cómo desarrollamos páginas web a medida.
También puedes revisar qué elementos debe incluir una página web profesional.
Si tu empresa ha evolucionado y la página se ha quedado atrás, podemos revisar qué merece conservarse y qué necesita cambiar.
Analizaremos diseño, contenido, experiencia móvil, SEO, velocidad y conversión. Después te propondremos un rediseño con alcance, precio y planificación claros.
Es la revisión visual, estratégica y técnica de una página existente para mejorar imagen, estructura, experiencia, rendimiento, posicionamiento y capacidad de conversión.
Sí, especialmente si se eliminan URLs o contenidos sin planificación. Auditamos las páginas existentes, preparamos redirecciones y monitorizamos la migración para reducir el riesgo.
Sí. En la mayoría de rediseños mantenemos el dominio. También podemos conservar las URLs relevantes cuando siguen teniendo sentido.
No. Si una URL funciona, está posicionada y describe correctamente el contenido, suele ser preferible conservarla.
Sí. Primero necesitamos revisar la tecnología, accesos, licencias, alojamiento y estado general de la instalación.
Sí. Estudiamos contenidos, funcionalidades, productos, usuarios y posicionamiento antes de definir el proceso de migración.
Los clasificamos para conservar, mejorar, fusionar o retirar. No eliminamos contenidos sin comprobar primero su utilidad y rendimiento.
Trabajamos en un entorno independiente mientras la versión anterior sigue activa. La interrupción del lanzamiento suele ser mínima y se planifica previamente.
Un rediseño corporativo puede requerir entre tres y seis semanas. Ecommerce, varios idiomas, muchas URLs o integraciones pueden ampliar el plazo.
Depende de la estructura, tecnología, contenidos, diseño y migración. Revisamos la página y entregamos un presupuesto cerrado antes de comenzar.
Sí. Entregamos accesos y formación para que podáis gestionar textos, imágenes, proyectos, productos o noticias.
No. Estamos en Torrent y trabajamos con empresas de Valencia capital, su área metropolitana y otros municipios, además de proyectos de toda España.