Diseño y experiencia
Pide explicar cómo se organiza la información, cómo se adapta al móvil y cómo se aplica tu marca. Una imagen bonita de la portada no permite valorar todas las páginas ni las tareas del usuario.
Elegir quién diseñará la web de tu empresa puede ser un proceso confuso.
En internet conviven propuestas con alcances muy distintos: plataformas de autoservicio, profesionales independientes y equipos de diseño y desarrollo. Para compararlas necesitas conocer qué incluye cada una, quién responde por el trabajo y cómo se comprobará la entrega.
Para ayudarte a separar lo importante de lo superficial, hemos recopilado los 12 criterios que nosotros mismos tendríamos en cuenta antes de encargar un desarrollo web.

Trabajos comprobables, responsabilidades claras y una propuesta que puedas entender. Estas preguntas te ayudan a comparar profesionales y empresas según tu proyecto.
Identifica quién trabaja, qué entrega y qué podrá gestionar tu equipo.
Pide ver webs reales en producción y navega en ellas desde tu propio móvil. Los mockups estáticos en Photoshop o maquetas 3D pueden ser bonitos, pero lo que importa es cómo funciona la web viva de un cliente real.
Identifica quién diseña, quién desarrolla y quién coordina tu proyecto. Si intervienen colaboradores externos, pregunta cómo se revisará su trabajo y quién responde ante dudas o incidencias.
Aclara por escrito la titularidad de la web y los materiales, las licencias de terceros, los accesos y las opciones de exportación o traslado. Algunas plataformas tienen límites propios; conocerlos antes de contratar permite valorar si encajan con tu empresa.
Averigua qué textos, teléfonos o fotos podrá modificar tu equipo y pide una demostración del editor. Distingue los cambios cotidianos de nuevas funciones que requieren desarrollo.
Compara propuestas, accesos y cuidado posterior con las mismas condiciones.
Pide un presupuesto que detalle diseño, desarrollo, móvil, contenido, formularios y publicación. Aclara el importe para ese alcance, las condiciones de pago, las licencias y cómo se aprobarán los cambios o extras antes de ejecutarlos.
Comprueba quién figura como titular del dominio y quién administra el alojamiento. Aclara los accesos, la renovación y cómo se gestionaría un traslado; contratar hosting gestionado no debe dejarte sin conocer estas condiciones.
Pregunta cómo se atenderán las incidencias, qué formación se entrega y qué mantenimiento o soporte se ofrece. En 14soles lo llamamos Cuidado Web (mantenimiento); su alcance, exclusiones y atención personal se acuerdan en la propuesta.
Valora el alcance y la continuidad, además de la inversión inicial. Tener que corregir funciones esenciales o rehacer partes no previstas puede añadir trabajo y costes; compara propuestas equivalentes.
Valora las tareas que resuelve la web y cómo se toman las decisiones.
Comprueba lectura, móvil, velocidad y acciones, además del aspecto visual. La guía de páginas web profesionales te ayuda a evaluar el resultado con criterios concretos.
Nadie puede garantizar una posición concreta en Google ni un plazo para alcanzarla. Pide objetivos de trabajo, fuentes de medición y seguimiento; una promesa de ranking no demuestra la calidad de la propuesta.
Antes de hablar de colores o tecnologías, la empresa debe interesarse por qué vendes, quién es tu cliente y cómo funciona tu proceso comercial.
La química profesional y la claridad en la comunicación son decisivas para que el proyecto no se convierta en una fuente de estrés.
El nombre del proveedor no basta para saber qué resolverá. Un diseñador web trabaja la composición visual, la navegación y la experiencia; un desarrollador implementa el comportamiento, los datos y las integraciones. En un proyecto profesional pueden colaborar ambos perfiles. Antes de elegir, identifica quién responde por cada parte y quién coordina las decisiones.
Pide explicar cómo se organiza la información, cómo se adapta al móvil y cómo se aplica tu marca. Una imagen bonita de la portada no permite valorar todas las páginas ni las tareas del usuario.
Si necesitas un catálogo, área privada o conexión con otros sistemas, detalla los datos y las operaciones. Comprueba qué existe ya, qué se desarrollará y qué depende de terceros.
Aclara quién recibe el material, resuelve dudas y aprueba los cambios. Si participan varios profesionales, el proyecto necesita un responsable y un canal de trabajo comprensible para tu equipo.
Trabajar con un proveedor debería facilitarte las decisiones. En vez de aceptar un proceso que no entiendes, pide una explicación concreta de cada fase, sus responsables y cómo se validará. Esa claridad importa tanto en una web pequeña como en una empresa con compras y varios equipos implicados.
Marca solo las respuestas que ya tienes claras y documentadas. Lleva las dudas restantes a la próxima conversación con el proveedor.
Esta lista te ayuda a ordenar la contratación; no puntúa a una empresa ni sustituye la revisión de su propuesta.
Explora referencias de arquitectura, industria, formación y otros servicios. Las fichas te permiten valorar la presentación y el contexto de cada trabajo. Para comprobar el funcionamiento de una web, pide también revisar su versión pública: un mockup no acredita por sí solo rendimiento o resultados.

Presentación del estudio y de sus proyectos de arquitectura.
Explorar el proyecto →
Presentación de servicios y procesos industriales.
Explorar el proyecto →
Presentación de viviendas modulares y modelos.
Explorar el proyecto →
Presentación de una empresa de construcción y sus proyectos.
Explorar el proyecto →
Presentación de formación en psicoterapia y de su oferta académica.
Explorar el proyecto →
Presentación de un centro de estética y sus tratamientos.
Explorar el proyecto →
Presentación de servicios de prevención de riesgos laborales.
Explorar el proyecto →
Presentación de servicios de medicina y cirugía facial.
Explorar el proyecto →Alcance, perfiles y continuidad: preguntas para comparar con criterio.
Compara entregables equivalentes: páginas, contenido, versiones responsive, funciones, integraciones, migración, pruebas y soporte. Revisa también licencias o costes recurrentes y el procedimiento para aprobar extras. Una cifra aislada no permite saber qué estás contratando.
Depende de la capacidad y organización que necesita el proyecto. Comprueba trabajos similares, disponibilidad, perfiles implicados y responsabilidades. El tamaño del proveedor por sí solo no demuestra que vaya a resolver mejor tu encargo.
Aclara titularidad del dominio, acceso al hosting, derechos de los materiales, licencias y posibilidad de exportar contenido o cambiar de proveedor. Algunas herramientas tienen condiciones propias; pide conocerlas antes de contratar.
Debe quedar acordado quién gestiona incidencias y actualizaciones, qué atención se ofrece y qué cambios quedan fuera. En 14soles este ámbito se denomina Cuidado Web 14soles® (mantenimiento); su alcance y condiciones se concretan en la propuesta correspondiente.
Prueba tareas reales y revisa contenido, móvil, navegación y funciones. La guía de páginas web profesionales detalla qué comprobar en el resultado, más allá de la elección del proveedor.
No necesitas contratar a 14soles®. Pero sí te recomendamos encarecidamente hacer estas 12 preguntas antes de contratar a cualquier profesional o agencia.
Si deseas comprobar cómo aplicamos nosotros estos principios en proyectos reales, te invitamos a revisar nuestros proyectos web o conocer nuestro servicio de diseño web en Valencia.