Tu empresa ha cambiado. Puede que tu web todavía no.
Rediseñamos páginas web que se han quedado antiguas, son difíciles de utilizar, ya no representan bien a la empresa o simplemente necesitan volver a tener sentido.
No siempre hace falta empezar desde cero. Primero revisamos lo que tienes. Después te decimos qué merece conservarse, qué mejoraríamos y qué cambiaríamos.
A veces la base es buena. El dominio tiene historia. Hay contenidos que funcionan. Algunas páginas ya aparecen en Google. Los clientes conocen determinadas URLs. O simplemente hay partes de la web que siguen teniendo sentido.
En esos casos, tirar todo y empezar desde cero puede ser una mala decisión.
Un rediseño consiste precisamente en saber qué conservar y qué cambiar para que la web vuelva a impulsar tu negocio sin tirar por la borda el trabajo acumulado.
Rediseñar no es únicamente cambiar colores, fotografías y tipografías. Una web puede parecer más moderna y seguir teniendo exactamente los mismos problemas. Por eso revisamos diferentes capas del proyecto:
Actualizamos la imagen para que vuelva a representar el nivel actual y la solvencia de tu empresa.
Revisamos cómo está organizada la información y si un usuario entiende con facilidad qué haces y dónde encontrar lo que busca.
Comprobamos que navegar, leer, contactar o comprar desde un teléfono resulte verdaderamente cómodo.
Revisamos qué información sigue teniendo sentido, qué falta y qué puede explicarse de forma más clara.
Analizamos WordPress, plugins, tema, alojamiento y el estado general de la instalación para ganar estabilidad.
Revisamos aquellos elementos que puedan estar provocando lentitud o una experiencia innecesariamente pesada.
Si la web ya tiene URLs posicionadas, estudiamos cómo conservarlas y evitar perder innecesariamente la autoridad y el tráfico acumulado durante años.
No existe una fecha de caducidad universal. Una web no necesita cambiar porque hayan pasado tres años. Necesita cambiar cuando ha dejado de cumplir bien su función. Puede ser el momento si:
Tu empresa ha evolucionado pero la web sigue mostrando una versión antigua de quién sois.
El diseño visual ya no representa la calidad ni el precio real de tus servicios.
Desde el teléfono móvil resulta incómoda, lenta o difícil de leer.
Los clientes potenciales no encuentran fácilmente la información que buscan.
A tu equipo le cuesta actualizar contenidos o subir nuevos proyectos.
Hay páginas, servicios o productos desordenados por parches acumulados con los años.
El equipo evita enseñar la web porque ya no se siente identificado con ella.
Has cambiado de marca, logotipo, catálogo o posicionamiento comercial.
La tecnología está generando errores, incompatibilidades o problemas de seguridad.
O simplemente necesitas que tu página web vuelva a estar a la altura de tu negocio.
No queremos recomendarte un rediseño completo sin haber visto lo que ya tienes. Por eso el primer paso es analizar la web actual: qué funciona, qué no, qué contenidos existen, qué páginas reciben visitas, cómo está construida y qué quiere conseguir ahora tu empresa. A partir de ahí podemos encontrarnos tres escenarios:
La estructura es buena y bastan cambios concretos de diseño, contenido, formularios o velocidad sin necesidad de rehacer la web.
Podemos conservar buena parte de la base y los contenidos, pero debemos replantear la estructura visual, la experiencia móvil y los mensajes.
La tecnología o el estado de la instalación hacen que reconstruir resulte más limpio, seguro y eficiente que seguir acumulando parches.
Este punto es especialmente importante cuando una web lleva años publicada. Puede haber páginas que ya reciben visitas, enlaces externos, búsquedas posicionadas o una autoridad que no queremos perder. Antes de modificar URLs revisamos qué existe.
Cuando intervenimos un proyecto:
Rediseñar mejor no significa borrar todo lo anterior.
No nos interesa hacer un rediseño simplemente para decir que ahora la web es más moderna. Cada cambio responde a un objetivo funcional concreto:
Demasiadas opciones caóticas en el menú de navegación.
Una navegación sencilla y directa según lo que realmente busca el cliente.
Servicios explicados todos juntos en un único párrafo denso.
Cada servicio estructurado con claridad para entender qué incluye y cómo ayuda.
Botones dispersos de colores dispares sin una acción clara.
Llamadas a la acción coherentes que guían con naturalidad al contacto.
Experiencia móvil adaptada a última hora con textos rotos.
Diseño pensado prioritariamente desde pantallas pequeñas para una lectura ágil.
Dependencia externa continua para cambiar una foto o una frase.
Panel WordPress limpio donde tu propio equipo actualiza contenidos con facilidad.
Una estética visual desfasada que ya no representa a la empresa.
Una web coherente con el posicionamiento y la reputación actual de la marca.
Trabajamos habitualmente con páginas creadas por otras agencias, diseñadores o equipos internos. No asumimos que todo esté mal porque lo haya hecho otra persona. Si algo funciona bien, preferimos conservarlo.
Antes de tocar nada revisamos a fondo la instalación:
WordPress permite muchas veces renovar completamente la web aprovechando la base técnica existente:
Muchas páginas envejecen no solo por diseño, sino por contenido. La empresa ha incorporado servicios, ha cambiado de tarifas o se dirige a un cliente diferente, pero la web continúa contando lo que hacía hace cinco años.
Durante el rediseño te ayudamos a ordenar los mensajes. No se trata de llenar la web de texto decorativo, sino de responder con sencillez y criterio a cuatro preguntas clave:
Empresas consolidadas que contaban con una presencia previa y acudieron a 14soles® para dar un salto en claridad, imagen y captación:
Antes: Web corporativa estática con servicios genéricos.
Qué hicimos: Estructuración de 9 procesos de mecanizado industrial y módulo de planos técnicos.
Antes: Web anticuada que no ponía en valor sus proyectos.
Qué hicimos: Portfolio editorial multilingüe de más de 50 años de trayectoria.
Antes: Presencia desfasada para un centro de 25 años.
Qué hicimos: Nueva imagen clínica, catálogo ordenado y reservas de citas.
Antes: Gestión de pedidos mayoristas lenta y por teléfono.
Qué hicimos: Portal B2B con catálogo privado y tarifas por cliente.
Depende principalmente de cuánto valor podamos conservar.
Tiene sentido rediseñar cuando la base técnica es razonable, existen contenidos útiles, hay URLs que interesa conservar o la web necesita principalmente una nueva estructura visual y de mensajes.
Tiene sentido empezar de nuevo cuando la instalación está muy deteriorada, la arquitectura limita completamente el proyecto o intentar conservarla acabaría costando más que reconstruir correctamente.
Un rediseño mal planteado puede provocar pérdidas de tráfico si se alteran URLs sin planificar o se eliminan páginas clave.
Por eso analizamos antes qué páginas reciben visitas y organizamos las redirecciones 301 necesarias para que Google traslade la autoridad sin perder el posicionamiento acumulado.
Pero tampoco mantenemos una estructura defectuosa indefinidamente solo porque ya exista. Cuando un cambio es necesario, facilitamos que buscadores y usuarios lo asimilen con fluidez.
Depende principalmente de cuánto podamos aprovechar y de cuánto necesitemos replantear. No cuesta lo mismo actualizar la Home y un par de secciones, que rediseñar una web corporativa completa o reconstruir una tienda online con cientos de productos.
Revisamos primero tu web actual. Después te decimos con total transparencia qué conservaríamos, qué cambiaríamos, qué trabajo implica y el coste exacto antes de empezar.
Un método claro en 7 fases para renovar tu web sin sorpresas ni interrupciones:
Analizamos estructura, diseño, contenidos, tecnología y páginas que ya funcionan.
Tu empresa hoy no es la misma que cuando se creó esa web. Alineamos los objetivos.
No eliminamos contenidos ni funcionalidades únicamente porque tengan años.
Construimos la nueva experiencia visual adaptada a pantallas móviles y necesidades reales.
Aplicamos la maquetación limpia, optimización de velocidad y funcionalidades a medida.
Revisión en móvil, formularios, enlaces, páginas clave y mapeo de redirecciones 301.
Lanzamos la nueva versión en producción y comprobamos que los elementos principales continúen funcionando a la perfección.
Respuestas claras a las dudas más habituales antes de afrontar una renovación web:
Envíanos la dirección de tu página y cuéntanos qué es lo que ya no te convence. La revisaremos sin compromiso y te diremos qué conservaríamos, qué cambiaríamos y cómo plantearíamos nosotros el rediseño.